domingo, 12 de abril de 2009

INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA


Informe Integración Latinoamericana y Caribeña y Riesgos del Alca

POR: Daniel Requena

Sintesis de la Integración Lationamericana y Caribeña, Capitulo, Oportunidades y riesgos del Alca.
En los momentos actuales cada vez se hace mas imprescindible la integración, económica, social y política pues son muchas las razones por los que nuestros pueblos latinoamericanos deben unirse e independizarse del imperio.
La integración, concebida como proceso gradual de acercamiento e intervinculación entre diferentes países, responde a una tendencia objetiva, que en la actualidad tiene como núcleo de sus objetivos la esfera económica, aunque trasciende a los ámbitos socio-culturales, y requiere de la voluntad política para su avance.
Se clasifican como organismos regionales de integración al MERCOSUR, la CAN, el MCCA, el CARICOM y el TLCAN o NAFTA, ALADI, ALBA Y UNASUR.
La integración latinoamericana debe entenderse como una integración cuyos objetivos fundamentales son la paz, el desarrollo económico, la potenciación geopolítica de Latinoamérica y la realización plena del Estado Social de Derecho por nuestros pueblos; una integración que debe realizarse entre los Estados y entre los pueblos de América Latina; una integración que debe realizarse con el modelo comunitario europeo adaptado a las realidades latinoamericanas; una integración que debe surgir de la actual ALADI pero extenderse a los otros Estados de Latinoamérica, particularmente a Centroamérica y el Caribe; una integración abierta a la participación de los actores sociales y no limitada a las altas esferas estatales y empresariales; una integración de amplia dimensión humana y no limitada a lo comercial.

La integración latinoamericana, llamada también unidad latinoamericana, es el conjunto de acciones que tienen como finalidad consolidar la integración de los países de América Latina acorde a sus similitudes; éstas pueden ser políticas, sociales, económicas, culturales, religiosas, lingüísticas, ideológicas y geográficas. Estas acciones suelen ser convenios entre los diversos países que conforman el subcontinente, en los cuales se realizan, se renuevan o se eliminan los diversos acuerdos acordados. Tales acuerdos tienen fines diplomáticos, económicos y políticos.
RESEÑA HISTORICA. SIGLO XIX. SIGLO XX
Durante las guerras de independencia en los países latinoamericanos se presentaron diversas iniciativas que proponían la integración de toda la región en diversos niveles debido a que, en razón del carácter disgregador del movimiento independentista, habían sido separados en múltiples repúblicas desde los antiguos virreinatos reunidos bajo la monarquía hispánica. Algunos de los personajes claves de este período fueron los líderes independentistas, como Simón Bolívar, padre de la Gran Colombia y artífice del gran proyecto de Integración Suramericana , Francisco de Miranda, Bernardo O'Higgins, Antonio José de Sucre, Miguel Hidalgo y José de San Martín. Finalizada la lucha de la independencia hubo varios intentos de confederación entre las nuevas repúblicas como la Gran Colombia, las Provincias Unidas del Centro de América y la Confederación Perú-Boliviana, pero todas fracasaron por la propia naturaleza de la crisis de la independencia y consecuentemente con las pugnas políticas, las guerras civiles, las intervenciones extranjeras y el recelo de las clases gobernantes a perder el poder.

SIGLO XXI

La creación de la Alternativa Bolivariana de las Américas o ALBA fomenta proyectos de unidad en América Latina. En este marco se han concretado acuerdos energéticos, económicos, políticos, culturales y sociales. Uno de los principales defensores del proyecto es el presidente de Venezuela Hugo Chávez. Otros líderes que han demostrado esfuerzos en pro de una integración latinoamericana son; Cristina Kirchner (Argentina), Evo Morales (Bolivia), Fidel Castro (Cuba), Luiz Ignácio Lula da Silva (Brasil), Daniel Ortega (Nicaragua), Rafael Correa (Ecuador), José Tabarez ( Uruguay), Fernando Lugo (Paraguay), Manuel Zelaya (Honduras), Nicholas Liverpool (Dominica), Leonel Fernández (Dominicana). El despertar de estos líderes está permitiendo geopolíticamente la unidad e integración de la región, tomando fuerza en lo político, social y económico.

IDENTIDAD
Los países de América Latina comparten, en mayor o menor medida, períodos históricos similares: conquista, colonización, esclavitud e independencia.
La mayoría de esta región está integrado por países de habla hispana, mientras que una minoría lo conforman países de habla portuguesa (Brasil), inglesa (Guyana, Jamaica, Trinidad y Tobago, Belice, Bahamas ), francesa (Haití y con la excepción de la provincia canadiense de Quebec) o neerlandesa (Surinam). Cuando una gran cantidad de países hablan un mismo idioma, más fáciles se llevan a cabo las relaciones diplomáticas, económicas y políticas, ya que los dialectos en común facilitan el entendimiento.
La integración es un proceso continuo de aproximación y aprendizaje. La doctrina de Integración significa la extensión del ámbito multinacional de la tesis, en el marco del desarrollo económico buscando de manera conjunta la industrialización de los pueblos en el nivel óptimo de bienes sociales y de tecnología.
Las cosas comenzaron a cambiar en 1959 con el triunfo de la Revolución Cubana. La patria de José Martí, la pequeña isla del Caribe (pequeña en territorio, inmensa en dignidad), bloqueada por el imperio, agredida constantemente, ha resistido y su revolución está próxima a cumplir cincuenta años. El fenómeno, sin embargo, no es ese. Cuba ha sido durante este medio siglo el símbolo de la integración latinoamericana, ha influido como nadie en el desarrollo histórico y cultural de nuestros pueblos, les ha demostrado que los sueños de Miranda, de Nariño, de Bolívar y de Martí no eran quimeras. Al acercarse el medio siglo de la revolución cubana, bloqueada aún por el imperio, la isla gloriosa ya no está sola. Un grupo sólido de naciones de Nuestra América la acompañan y la integración ha dejado de ser un sueño para transmutarse en una realidad promisoria.Venezuela encabeza en Sur América la marcha hacia la segunda independencia

Venezuela también ha propiciado la formación de la Alternativa Bolivariana para las Américas, ALBA, que conforman naciones de Sur y Centro América, y la creación de la Unión Suramericana de Naciones, UNASUR. Por primera vez en la historia, dos embajadores de los Estados Unidos en naciones suramericanas son expulsados debido a su injerencia descarada en los asuntos internos de Bolivia y Venezuela. Honduras, en solidaridad con sus hermanas de Sur América, se abstuvo de recibir las credenciales del embajador estadounidense. No se trata de faltarle al respeto al imperio todopoderoso, sino de exigirle que nos trate con respeto y de demostrarle que estamos en capacidad de hacernos respetar. La integración se hace desde el punto de vista político, cultural, económico, social y solidaridad.

Riesgos del Alca
Extiende a todo el continente un tratado que ya probó sus terribles consecuencias sociales.
Fue elaborado a escondidas, con efectos de debilitar la economía.
Degrada, más todavía, los derechos laborales y las condiciones de trabajo.
Aumenta la destrucción del medio ambiente.
Pone en riesgo la vida y salud de los pueblos.
Convalida y profundiza la privatización de los servicios social
Acelera la quiebra de las pequeñas y medianas empresas y destruye la industria del país
Limita aun más los derechos democráticos de la sociedad. Se refiere al gran recorte de atribuciones que acepta el país que ingresa.
Incrementa la pobreza y la desigualdad.
Elimina las demás integraciones.

El ALCA más allá de ser un organismo más, se trata de un plan estratégico por el imperialismo neoliberal para terminar de destruir los Estados Nacionales y convertirlos en países anexados. En el ALCA se resumirían todos los efectos negativos del TLC, experimentados en Canadá, Estados Unidos y México, extendiéndose a 34 países más. Las condiciones del ALCA darían a las corporaciones el poder de limitar la capacidad de los gobiernos para establecer normas de salud y seguridad pública, para proteger los derechos de sus trabajadores y para asegurar que las corporaciones no contaminen las comunidades en las que operan. Estas reglas o condiciones atarían las manos de los gobiernos, impidiéndoles realizar políticas en el interés público y aumentarían el control de las corporaciones contra los intereses de los ciudadanos de todos los países que conforman la América Latina. Por todo lo anterior y para el desarrollo multidimensional de nuestros pueblos hay que buscar otra alternativa de integración, como por decir el ALBA que ya tiene sus efectos positivos en los países que la integran.